La educación para el desarrollo sostenible (EDS) tiene una importancia vital para asegurar la sostenibilidad en el tiempo formando a las generaciones actuales y futuras. También es una pieza clave para la constitución de una smart city. Sin embargo, la manera de comunicar y educar en aspectos de la sostenibilidad en las aulas no ha sido efectiva hasta ahora, por lo que se deben buscar nuevas estrategias para fomentar la concienciación medioambiental y la acción social.
En más de 100 estudios, los investigadores de Stanford descubrieron una serie de tendencias que “demuestran que la educación ambiental tiene un impacto muy positivo en el aprendizaje, la motivación, el desarrollo de habilidades y la capacitación” y obtuvieron que de las muestras de alumnos que el 90% afirma haber incrementado habilidades, 86% cambios positivos y el 83% una mejora de comportamientos relacionados con el medio ambiente.
En una encuesta que se ha realizado en este estudio a 45 los profesores, 35 (77,8%) valoraron con la máxima puntuación en una escala de 1 (nada) a 5 (completamente) en base a su experiencia que las iniciativas y proyectos sostenibles fomentan la motivación, confianza y pensamiento crítico de los estudiantes seguidos por un 11,1% que lo valoraron con un 4.

La formación en sostenibilidad se considera como algo importante por parte del profesorado, ya que en la encuesta que se ha realizado a los 45 profesores, estos valoraron en una escala de 1 (nada) a 5 (fundamental) cómo de importante creían que es dar formación en sostenibilidad y el 71.1% votaron la puntuación más alta, seguido del 22,2% que votaron con un 4. De la muestra, más de un 90% afirmaron incluir formación de alguna manera en sus asignaturas en asignaturas de todas las ramas del conocimiento como física, química, plástica, expresión musical, ciencias sociales y naturales, lengua, geografía. Sin embargo, para no ser suficiente, el 88,9% de los 45 encuestados cree que debería haber más presencia de iniciativas sostenibles en el colegio. A continuación, se van a plantear las preguntas de qué temáticas tratar, cuándo empezar a introducir la EDS y si es tarea de los profesores, el colegio o de ambas partes.
¿Qué temáticas tratar? Respecto a las temáticas más importantes relacionadas con la sostenibilidad, en la encuesta se enumeraron temas que además relacionados con algunos de los ODS principales, que englobasen no solo al pilar ambiental, sino también a otros más centrados en el económico y social, y la más valorada fue consumo responsable con un 84,4% de los votos (multirespuesta, 45 encuestados), seguido de reciclaje con el 82,2%, energía y agua limpia (66,7%), ciudades inteligentes y sostenibles (57,8%), paz, justicia e instituciones sólidas (53,3%), flora y fauna (51,1%) al igual que agricultura ecológica (51,1%) y acción para el desarrollo (42,2%).

Por ello, en base a estos resultados y al resto de evidencia, (Venkataraman, 2009) (Gibb) se propone no centrar la EDS solo en el pilar medioambiental, que causa que no se tenga completa la definición de sostenibilidad. Además se puede ver este tipo de educación como una oportunidad para introducir metodologías innovadoras y renovadoras como el Design Thinking (Flores León & Tena Fernández, 2016) (Bermúdez Martín, 2014) (Jiménez & Castillo, 2017), educar en emprendimiento y fortalecer las habilidades blandas.
El mundo necesita emprendedores, la educación renovarse desarrollando el trabajo en equipo, la creatividad y el diseño mediante la comprensión y empatía y los docentes aprender técnicas de enseñanza y aprendizaje para formar a los trabajadores del mañana y “convertirlos en solucionadores de problemas en la vida cotidiana”. (Navarrete Velasquez, 2019)
¿Cuándo empezar a introducir la EDS? Una muestra de 119 artículos incluye un énfasis (57%) en los grados intermedios (de 11 a 14 años), conocidos como los «años dorados» de la educación ambiental en términos de desarrollo moral de los estudiantes. (Ardoin, W. Bowers, Wyman Roth, & Holthuis, 2017) En la encuesta del trabajo, cuando se preguntó el momento en que se debería introducir la educación en sostenibilidad e impacto social y medioambiental por primera vez todas las respuestas figuran en infantil (62,2%) y primaria (37,8) reafirmando que debería de ser ya en edades tempranas, pudiéndose introducir conceptos y hábitos como el reciclaje en educación infantil y en los conocidos “años dorados” una explicación profunda de la sostenibilidad desde un enfoque holístico. En esa edad además ya se puede desarrollar de forma madura lo que se conoce como identidad medioambiental: “todas las formas diferentes en que las personas se interpretan a sí mismas en relación con la tierra, tal y como se manifiesta en la personalidad, los valores, las acciones y el sentido del yo”. (Blatt, 2013)

¿La EDS es tarea de los profesores, el colegio, ambas? En la pregunta: “¿Crees que es un tema de elección para cada profesor en su asignatura o debería estar presente en los valores del colegio?”, 39 profesores (86,7%) de los 45 indicaron que en ambas, seguido de 5 que votaron desde la directiva. Se preguntó a continuación si desde la organización del colegio se planteaban actividades, seminarios, talleres, charlas, días benéficos… relacionados con la sostenibilidad social o medioambiental, y las respuestas fueron en orden: ligeramente (44,4%), sí (42,2%) y no (13,3%).

En caso afirmativo voluntariamente podían mencionar alguna y hubo respuestas como: huerto; charlas y proyecciones y un concurso de murales relacionado con los ODS, celebraciones como el día del árbol, charlas, excursiones; recogida de residuos; reciclaje; semana de la cultura; proyectos musicales; día del reciclaje y semana del agua… Se preguntó si los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) están presentes de alguna forma en el colegio y asignaturas, y el 55, 6% votó si, 37,8% ligeramente y solo 3 casos afirman que no están presentes. Finalmente se preguntaba cómo debería asegurarse la educación en sostenibilidad en las aulas con una votación multirespuesta, en la que el 80% destacaron la importancia de realizarlo a través de los buenos hábitos del colegio, seguido de un 75,6% que indicaba integrar proyecto y contenido sobre sostenibilidad en las asignaturas actuales, un 64,4% actividades a nivel de colegio, 60% charlas y talleres puntuales, y finalmente creación de una nueva asignatura sobre sostenibilidad (13,3%) y en optativas o extraescolares fuera del horario de curso (11,1%).

¿Cuál es la mejor metodología para la EDS? Se pidió a los 45 profesores que puntuasen de 1 a 5 entre una serie de metodologías y estrategias para educar en sostenibilidad en base a cómo de atractivas y útiles las veían para el alumnado. Se obtuvieron los siguientes resultados:


La educación para el desarrollo sostenible (EDS) tiene una importancia vital para asegurar la sostenibilidad en el tiempo formando a las generaciones actuales y futuras. En la meta 7 del ODS 4 de educación de calidad exige que para 2030 todos los alumnos adquieran los conocimientos y las aptitudes que necesitan para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible.